La integración tecnológica en la vida de los seres humanos ha ampliado los caminos por donde transitamos.

En los últimos años la tendencia por utilizar métodos eco-amigables y sustentables de captación de energía y transformación de la misma se ha vuelto un tema recurrente en diversos aspectos de la vida cotidiana del ser humano.

Derivado de este fenómeno de responsabilidad social y ecología es como en Francia se propuso pavimentar cerca de 1,000 kilómetros de carreteras integrando a las mismas paneles solares.

Este magnífico proyecto corre a cargo de Colas, una filial del reconocido grupo industrial francés Bouygues en conjunto con el Instituto Nacional de la Energía Solar (INES por sus siglas).

El principal argumento que sustenta la viabilidad de esta idea es que al implementar celdas solares en las carreteras éstas representan una oportunidad para aprovechar la energía solar.

Otro punto a favor para su realización es que no hay necesidad de invadir áreas verdes o de cultivo, según sea la zona en la que se vaya a implementar esta innovación, además de que no es necesario modificar los paisajes naturales.

Por otro lado, el tránsito sólo cubriría una mínima parte del día las placas solares insertadas en el pavimento, lo cual dejaría la carretera libre el resto del día para aprovechar la energía del sol.

Sumado a lo anterior, el uso de esta tecnología anula por completo la idea de rehacer los tramos carreteros, ya que en las baldosas utilizadas se han incorporado los receptores solares.

Dicho lo anterior, podría pensarse que el desgaste mecánico o físico del suelo en las carreteras es inminente y volvería ineficaz las placas solares. Sin embargo esto no es necesario debido a que el material con el que están revestidas está diseñado ergonómicamente para soportar autos pesados, así como el desgaste mismo.

Cabe destacar que la energía producida se puede conectar de forma directa a puntos de consumo local, así como una red de distribución, ya sea en alumbrado público o en sistemas de iluminación vial (semáforos), o bien ésta puede ser almacenada.

Para asegurar que el uso de esta tecnología será redituable a la par de la instalación de las baldosas solares, éstas tienen un panel informativo, alimentado por la propia carretera solar, el cual indica en tiempo real la producción de energía al momento y durante un año.

Aunque esta iniciativa ha sido bien recibida por algunos sectores de la sociedad, hay quienes muestran escepticismo en su funcionamiento, no obstante habría que esperar a la medición e interpretación de sus resultados para juzgar de manera objetiva.

Fuentes consultadas:
Archdaily
El País

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