Durante la creación de pozos petroleros, es importante considerar que los costos de horadación juegan un papel fundamental, pues una excavación de entre cuatro mil y cuatro mil 500 m, representa una inversión que va de los dos hasta los tres millones de pesos diarios que dependen de la tecnología y del personal con que se cuente.

A su vez, el método convencional que se implementa en la industria petrolera es perforar con lodo, instalar la tubería de revestimiento en el fondo y poder recubrir las paredes del pozo con cemento.

Los fluidos (lodos) empleados para taladrar, comúnmente provienen de mezclar agua con arcilla para contener, lubricar, enfriar las paredes del pozo y transportar los restos sólidos a la superficie.

Lo anterior, hace evidente que la técnica de taladramiento está dividida en dos fases, que como ya se mencionó antes, repercuten de manera directa en el costo de construcción de estos sistemas de extracción petrolera.
Cementación petrolera

En respuesta a esta problemática, alumnos de sexto y séptimo semestre de la carrera de Ingeniería Petrolera de la UNAM, han desarrollado un elemento innovador que sirve tanto para perforar, como para cementar los fosos.

Cabe destacar que este nuevo material ha sido creado bajo la tutela del académico Nelson Barros Galvis, y tiene un parecido muy estrecho con el lodo, por lo que se le ha nombrado CEMUD. Esta nomenclatura proviene de la combinación de los términos cemento y mud, que en inglés significa lodo.

Su principal aportación es que sirve como lodo de perforación y como cemento de recubrimiento, al mismo tiempo. Esta fusión propone un ahorro del 40% en tiempos y costos; además, es una solución a un problema real de la industria.

Sumado a esto último, una de sus ventajas más significativas es que, debido a su composición y estructura, el tiempo de fraguado del “lodo-cemento” puede controlarse con ayuda de catalizadores o retardantes, de acuerdo a las necesidades del proyecto.
Cementación petrolera

Otra característica relevante que se debe mencionar acerca de este material, es que sus creadores propusieron variantes físico-químicas que le permiten tener mayor aguante cuando es sometido a variaciones de temperatura y presión, así como propiedades de resistencia mecánica adecuadas.

Su principal aplicación está pensada para emplearse en pozos relativamente profundos, aunque puede usarse en barrenos de hasta cuatro mil metros. Adicionalmente, sus inventores comenzarán el desarrollo de un sistema perforador especial para el CEMUD.

Mientras esto último ocurre y con el éxito obtenido en pruebas de laboratorio, ya se ha planteado la posibilidad de probar este material en algún pozo piloto. Para lograrlo se buscará tener una colaboración con Petróleos Mexicanos (PEMEX) o con alguna empresa de talla internacional.

“Hemos mantenido la prudencia, porque creemos que primero hay que terminarlo al 100% y registrarlo. Es un producto marca UNAM”, expresó Barros Galvis.

Fuentes consultadas: