En México, en los últimos años se han desarrollado una serie de construcciones habilitadas para aumentar la capacidad de resiliencia de aquellas zonas o lugares expuestos a eventos hidrometeorológicos que derivan en inundaciones fatales.

Lo anterior encuentra su motivación principalmente por los costos que genera, por la ubicación geográfica de nuestro país, la expansión de la mancha urbana y su mala planificación, así como malas percepciones gubernamentales respecto a la toma de decisiones para atender la problemática.

Como dato cultural, se tienen registros que datan de la época prehispánica en los cuales se muestran que se tomaban acciones preventivas para mitigar los efectos de las inundaciones, tales como control de escurrimiento y protección de la población.

Retomando el tema, como parte del listado de estructuras utilizadas para el control de inundaciones se encuentran:

  • Bordos perimetrales de arcilla compactada. Su objetivo es proteger de los desbordamientos a los centros de población, así como zonas agrícolas e industriales.
  • Desvíos permanentes con cauces y canales de alivio. Su función es conducir el agua de río hacia los mares, lagunas u otros cauces, para evitar que su crecimiento cause estragos.
  • Presas de almacenamiento y derivación de múltiples propósitos. Sirven para garantizar el riego, abastecer de agua potable a las poblaciones, generar energía eléctrica, además de controlar avenidas acuáticas que puedan provocar inundaciones.
  • Presas “rompe picos” y de control de azolves. Su acción complementaria es ayudar a tener un control extra de inundaciones. Son diseñadas para retener cierta cantidad de agua durante la avenida y luego permitir su descarga más lenta hacia aguas abajo.

Control de inundaciones

Adicional a lo anterior, se han implementado otras acciones que ayudan a controlar o mitigar las inundaciones. Entre éstas se encuentran la rectificación de tramos en ríos a través del aumento de su cauce o el corte de uno o varios meandros.

Además, la canalización o entubamiento de los ríos se ha planteado como una buena solución, a pesar de tener un impacto poco positivo en la zonas urbanas, en muchos casos es necesario hacerlo.

Por otro lado, en los últimos años el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) ha propuesto utilizar los avances técnico-tecnológicos de nuestra época para colaborar en la gestión de los riesgos por inundación, entre estos proyectos desarrollados se encuentra:

  • Obtención de mapas de inundación a través de un modelo hidrológico que define niveles de peligro, vulnerabilidad y riesgo por inundación.
  • Caracterización del flujo en zonas urbanas (infraestructura de drenaje pluvial existente y escurrimiento en calles).
  • Modelación hidrológica que se basa en un sistema de pronóstico de eventos relacionados al crecimiento de cauces.
  • Modelación bidimensional para calcular el daño de las zonas afectadas, a través de un Modelo Digital de Elevaciones (MDE).

Sin duda, esperamos que el desarrollo de estos proyectos siga creciendo cada vez más en nuestro país y que contribuyan a brindar nuevas lecturas, así como mejores soluciones a las problemáticas de urbanismo que prevalecen en la sociedad.

Control de inundaciones

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