Sin duda alguna, los arquitectos se caracterizan por ser fanáticos de aceptar, enfrentar y superar diversos retos derivados de la profesión. Ya sea por hobbie o porque el contexto dentro del ejercicio de su disciplina así lo requiere.

Quizás el caso más ilustrativo de lo anterior se puede observar cuando les solicitan planificar, esquematizar y realizar el diseño de una vivienda mínima. A simple vista pareciera que no es cosa de otro mundo, sin embargo…

¿Qué pasaría si un arquitecto tuviera únicamente un pequeño espacio para construir una casa-habitación dentro de un barrio con alta densidad de población? ¿Es aquí cuando se presenta uno de los mayores retos de la arquitectura? A continuación te lo contamos.

Small House” (La Casa Pequeña), es la respuesta a las dos cuestiones anteriores. El diseño del proyecto corrió a cargo del Estudio Unemori (Hiroyuki Unemori) en Tokio, Japón, y se encuentra ubicado en una de las zonas más saturadas del país.

Desafiando el espacio

A diferencia de otras construcciones de este tipo (vivienda mínima) en la zona, el espacio de construcción cuenta únicamente con 34 m²; a pesar de que las casas contiguas son estrechas, para esta edificación se apostó por un diseño que supera la física del espacio de la ciudad nipona.

“Es una residencia privada de cuatro niveles para una familia de tres integrantes”, expresaron los integrantes del Estudio.

Además, el volumen de la construcción la hace destacar en la zona, ya que se erige como una pequeña torre inmersa en un contexto de hogares bajos. Sin duda, este edificio es muestra del máximo aprovechamiento del espacio y la amplitud que se puede otorgar a una zona tan reducida para construir.

A propósito del excelente empleo del espacio y la amplitud, es menester mencionar que este inmueble está conformado de la siguiente manera:

  • Una entrada principal, insertada parcialmente en el suelo, la cual conduce a un dormitorio-sótano y al comedor.
  • Una escalera de caracol que atraviesa cada nivel. Ésta proporciona un efecto de luz hacia el interior y brinda iluminación adicional para todas las habitaciones (nivel dos y tres).
  • En el techo, hay un baño triangular con puertas deslizantes de cristal. Además, el espacio sobrante da una terraza privada.

Desafiando el espacio

¿Y las ventanas?

Aún más curioso e increíble, que construir un hogar en 34 m², es que las ventanas de este lugar se han integrado a la misma estructura de revestimiento (armazón de acero) de la “Small House”. Esto se debe a que la pared de las habitaciones limita con otras casas.

Esto último hace que el diseño de la casa sea útil para que la luz y el viento entren de forma natural. Por otro lado, la armonía que logra su desarrollo da cabida para ampliar la imagen completa de la casa.

Claro está que la “Small House” es muestra irrefutable de que los arquitectos siempre estarán dispuestos a desafiar los límites en cada uno de los proyectos que toman en sus manos.

Desafiando el espacio

Fuentes consultadas:

– Información que construye –