Todos tienen algo de músicos, poetas y locos, pero como los arquitectos, definitivamente muy pocos.

Es normal que a lo largo de la vida profesional se desarrollen todo tipo de hábitos derivados del área de conocimiento en la que alguien se desempeña. Quizás los más extraños sean los que comparten los arquitectos.

Y no sólo aquellos que han logrado el reconocimiento internacional. Es casi imposible para cualquier arquitecto, en formación o con licencia, pasar tanto tiempo trabajando sin desarrollar algún comportamiento “raro”.

Estos hábitos suelen arraigarse principalmente en la forma de realizar actividades laborales, la manera de interactuar con las personas, el modo de relacionarse con los edificios o algún otro objeto, así como otros comportamientos que no parecen extraños hasta que son señalados.

Para muestra bastan algunos ejemplos, sobre todo en el rubro de comportamientos extraños en el trabajo:

  • Pasar cinco horas buscando la tipografía correcta
  • Una extraña habilidad para pasar horas en la oficina / estudio y no hacer absolutamente nada
  • Sentir que siempre es un buen momento para tomar café
  • Extraviar la regla de metal cada cinco minutos
  • Extraviar el escalímetro cada dos minutos
  • Tener demasiadas capas abiertas en Photoshop
  • Sentirse demasiado importantes cuando se ponen chaleco de seguridad y casco

Edificando hábitos

Y por si fuera poco, también tienen hábitos extraños en su vida cotidiana, dentro de estos se encuentran:

  • Subestimar el tiempo que pasan en Internet buscando “inspiración”
  • Ver reality shows con jurados y pensar que son nada en comparación con las reuniones que han tenido con sus clientes
  • Quedarse pegados observando un edificio
  • Incluir edificios famosos a sus fotos de perfil
  • Apreciar un baño público bien diseñado
  • Entusiasmarse por un alto stock de papel
  • Toquetear muros, columnas y pisos
  • Planear itinerarios de viajes alrededor de edificios

Algunas cosas pueden ser bastante raras, sin embargo, lo que cuenta es saber respetar la diversidad de las personas con las que nos relacionamos a diario. No obstante, los arquitectos suelen ser sin duda un caso único en la vida profesional.

Fuente consultada:
Archdaily

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