Conoce un poco sobre el futuro de las energías limpias en el ámbito de la infraestructura.


La sustentabilidad ha desarrollado un crecimiento importante, al grado de influir en diferentes aspectos relacionados con la Industria de la Construcción, tales como: las normas, la selección de materiales, la elaboración de proyectos que se orientan al desarrollo de la obra, así como a su operación y mantenimiento cotidianos.

En la actualidad existen técnicas aplicadas en las prácticas de la construcción mexicana, te compartimos algunas.

Fuentes de energía limpia

Las principales son la hidroelectricidad, la energía eólica, la solar, la bioenergía y la geometría, algunos incluyen la energía nuclear a la lista, pero en México dicha forma de energía tiene poca participación.

Nuestro país genera 20% del total de su energía con estas fuentes limpias, pero la meta es que en el 2024 alcance el 35%.

La producción de energía limpia ha estado en la visión de la ingeniería civil. El empleo de energía en edificios es del 30%, el otro 70% se destina a la industria, el comercio, los servicios urbanos y la producción agropecuaria.

Existen tres estrategias para aumentar la sustentabilidad en los edificios:

  • Uso racional de la energía, es decir, recurrir a tácticas y equipos que reduzcan al mínimo la dependencia del edificio para abastecerse de energía del exterior.
  • El empleo de fuentes limpias de energía para tareas específicas, incluida la generación autónoma, generalmente con paneles fotovoltaicos para convertir la energía solar en electricidad.
  • Utilizar redes inteligentes, son combinaciones de sistemas electrónicos con sensores avanzados e inteligencia artificial.

Opciones tecnológicas

El futuro de la ingeniería es emocionante gracias a la gran cantidad de opciones para crear edificios eficientes y cómodos, siendo al mismo tiempo generadores de recursos energéticos propios.

La opción tecnológica que ofrece la mayor riqueza, tanto en el ahorro de energía como en su optimización con redes inteligentes, es la llamada arquitectura pasiva. Consiste en colocar techos volados, alerones, sobretechos y parteluces que limitan el asoleamiento de ventanas y fachadas para reducir el calentamiento solar excesivo y ahorrar aire acondicionado.

Al reciclar el agua, aprovechar la lluvia y minimizar los requerimientos internos, la geografía mexicana ha progresado mucho en reducir el suministro de necesidades fuera del edificio. El monitoreo continuo de los procesos de agua y energía suele reflejarse en el aprovechamiento de los recursos naturales..

Además, en la operación de edificios modernos crece la comunicación electrónica, aspecto que disminuye el uso del papel y, a su vez, la generación de basura. Dichos edificios deben incorporar sistemas de procesamiento de Residuos Sólidos Urbanos (RSU). Al procesar RSU biológicos en biodigestores, es posible obtener gas metano y residuos reciclables. Eliminar los desechos sólidos no es una estrategia fácil ni común, pero la tendencia está creciendo.

Infraestructura limpia

En conclusión

Las aplicaciones modernas de la energía limpia y el uso adecuado de los recursos naturales, como resultado de la economía de la energía, son la razón de ser de un nuevo negocio de uso eficiente y ahorro de agua y energía, en el que las opciones arquitectónicas, de comodidad y construcción deben armonizarse y operar de manera preestablecida.

La ingeniería civil se ha adaptado y ha reaccionado favorablemente al mercado emergente incorporando estándares internacionales de sustentabilidad, permitiendo avanzar de manera financiera en edificaciones.

Fuente consultada:

La información fue obtenida de una conferencia del ingeniero José Luis Fernández Zayas, actual director general del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias, en marco del ciclo Diálogos con Ingenieros organizado por el Colegio de Ingenieros Civiles en México (CICM) en septiembre de 2016.

Ingeniería Civil, Pág 20-24.

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