Desde hace algunos años la expansión de las zonas urbanas ha traído consigo una serie de retos para las principales ciudades del mundo. Entre estos se pueden destacar aquellos relacionados con la movilidad.

Tal es el caso de la isla de Montreal, en Canadá, donde el desarrollo de su infraestructura ha causado que las vialidades, específicamente las que conectan con el centro de la ciudad, se vean afectadas causando embotellamientos y tránsito pesado.

Rutas acuáticas

En respuesta a lo anterior, Valérie Plante, alcaldesa de la ciudad, declaró lo siguiente en el foro Movin’On: “No podemos construir más rutas, pero se pueden hacer más líneas de metro, de camiones. Se deben llevar las soluciones al mercado de forma lógica y basadas en tecnología, no sólo en la idea de ser ecológicas“.

Es por ello que, en los últimos años, la isla canadiense ha sido escenario de diversos experimentos para lograr nuevos formatos de transportación. Al respecto la funcionaria expresó que el plan de movilidad de la ciudad canadiense deberá ayudar a:

  • Reemplazar vialidades con transporte público
  • Propiciar el uso de autos de combustión con eléctricos e híbridos
  • Fomentar la utilización de plataformas de movilidad compartida, tanto para autos, como para bicicletas
  • Aprovechar el canal marítimo San Lorenzo a través de vías hídricas

Rutas acuáticas

Lo más destacado del listado anterior, es la propuesta de crear rutas acuáticas que, a pesar de ser exclusivas para urbes como Venecia, Chicago, Nueva York y Montreal, han resultado ser un magnífico campo de pruebas para desarrolladores que buscan proponer alternativas viales.

Un claro ejemplo de lo anterior es Sea Bubbles, una startup francesa dirigida por Anders Bringdal, la cual ha creado la versión marítima de Uber. Este novedoso transporte eléctrico, tiene forma similar al de una cápsula; además se solicita a través de un smartphone para hacer recorridos cortos dentro de las ciudades.

La premisa es descongestionar las ciudades que sufren mucho del tráfico, reducir la contaminación al usar las vías acuáticas y usar vehículos 100% eléctricos para aprovechar la ciudad completamente“, explicó Bringdal.

Otras cualidades de las burbujas importantes de resaltar, es que tienen un rango de tres horas de autonomía en su conducción, a una velocidad de 70 km por hora, con una sola carga de dos horas.

Sin duda alguna, este tipo de iniciativas suponen esquemas de movilidad totalmente innovadores, en donde se busca aprovechar al máximo el potencial de los territorios en donde sea viable su aplicación.

Rutas acuáticas

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