¿Por qué es necesario que quienes intervienen en una construcción utilicen un Equipo de Protección Personal?


A pesar de todas las medidas preventivas que se utilizan en la planificación y el desarrollo de un proyecto de construcción, las condiciones de trabajo siempre ameritan el uso de un Equipo de Protección Personal, conformado por: casco, guantes, botas resistentes, equipos para los ojos y oídos, etc.

Existen elementos como los cascos y el calzado de seguridad que son de uso obligatorio en las obras; el uso de otros materiales suele depender del trabajo que realice cada persona.

La protección de cada uno de los involucrados en una construcción es básica.

Protección de la cabeza

En una construcción todos están expuestos al riesgo de sufrir un accidente que puede provocar lesiones graves, por mencionar algunos casos: pueden caer objetos o cargas izadas por grúas; incluso una herramienta o perno que caiga puede causar un daño si la persona no tiene la cabeza cubierta.

Dado lo anterior, el uso constante de un casco es básico, ya que resguarda la cabeza de manera efectiva contra la mayoría de los riesgos existentes. Es muy importante que quienes estén trabajando más arriba lo porten todo el tiempo, es una zona en la que incluso debe haber carteles con indicaciones.

Según las normas nacionales e internacionales, la regla del uso de casco es válida para administradores, supervisores y visitantes.

Protección de los pies

Con respecto a esta parte del cuerpo existen diferentes tipos de lesiones, están las que son causadas por la penetración de un material (clavos, tubos, etc.); y las que se dan por el aplastamiento a causa de un material que cae. Ambas se pueden minimizar si se utiliza el calzado protector adecuado para el trabajo que desempeñe la persona.

Todo calzado que protege debe tener una suela impermeable y capellada con una puntera de acero, pero la realidad es que hay una gran variedad de calzado, tales como: zapatos de cuero bajos y livianos para trepar; zapatos o botas de seguridad comunes para trabajo pesado; botas altas de seguridad, de goma o plástico, como protección contra las sustancias corrosivas, los productos químicos y el agua.

Existen diseños de calzado para todas las necesidades.

Seguridad constructiva
Protección de las manos y la piel

Las manos y las muñecas son de las partes más vulnerables ante las lesiones en un ambiente de construcción. Pueden sufrir desde raspaduras y heridas abiertas; hasta fracturas, luxaciones, esguinces, quemaduras y amputaciones. Son situaciones que se pueden prevenir con la aplicación de buenas técnicas y el uso del equipo protector manual, como guantes y manoplas.

Entre las tareas riesgosas más comunes que requieren protección de las manos están las operaciones que obligan al contacto con superficies ásperas, cortantes o cerradas; salpicaduras de sustancias calientes, corrosivas o tóxicas como bitumen o resinas; trabajo con máquinas vibratorias como perforadoras neumáticas, en las cuales es recomendable amortiguar las vibraciones; y trabajo eléctrico en tiempo frío y húmedo.

Por otro lado, las afecciones de la piel son muy comunes. Una de las más frecuentes es la dermatitis, causa picazón y enrojecimiento de la piel haciéndola escamosa y agrietada.

Aunque el cemento fresco es uno de los principales peligros para la piel, hay otras sustancias agresivas como el alquitrán y la brea, mismas que pueden causar cáncer de piel por exposición prolongada. Además de guantes, se recomienda el uso de cremas protectoras, camisas de manga larga, pantalones largos y botas de goma.

Una ropa de trabajo adecuada permite resguardar la piel.

Protección de la vista

Algunas tareas pueden causar lesiones en la vista, tales como: el picado, perforación, labrado o afirmado de piedra, concreto y ladrillo con herramientas de mano o automáticas; el pulido de superficies; el corte y soldadura de metales.

A veces, pese a que los obreros conocen los riesgos que corren y las consecuencias de daño en los ojos, no utilizan protección. Un equipo protector de la vista debe ser cómodo y estar siempre disponible para incentivar a los empleados a utilizarlo.

El 90% de las lesiones de la vista se puede prevenir si se usa el equipo protector apropiado.

Protección respiratoria

Entre las actividades que suelen afectar la respiración se encuentran: el manejo y la trituración de piedra, el arenado, el desmantelamiento de edificios que tienen aislación de asbesto, el corte y soldadura de materiales con revestimientos que contienen zinc, plomo, níquel o cadmio; el trabajo de pintura con pulverizador y el dinamitado.

El tipo de máscara a utilizar dependerá del riesgo y de las condiciones de trabajo; y los empleados deben recibir indicaciones acerca de su uso, limpieza y mantenimiento.

Importante: Si la máscara no es del tipo apropiado o no ajusta bien, constituye un verdadero peligro.

Fuente consultada:
Estrucplan.com

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