Alejandro Aravena recibió el premio Pritzker de arquitectura, siendo el 4to, latinoamericano galardonado con éste, junto con Luis Barragán (México 1980), Oscar Niemeyer (Brasil, 1988) y Paulo Mendes da Rocha (Brasil, 2006); pero más allá de este reconocimiento, le caracteriza su constancia en proyectos sociales.

Fundador de “Do Tank” Elemental, arquitecto comprometido, empático y visionario, así es Alejandro Aravena y en sus propias palabras:

“No pensamos en nosotros mismos como artistas. A los arquitectos nos gusta construir cosas que son únicas. Pero si hay algo que es único, que no se puede repetir, no sirve a muchas personas en distintos lugares y en ese sentido, su valor es cercano a cero”.

Mejorar la vida de las personas evaluando sus necesidades sociales y deseos humanos, así como los factores externos que no se pueden controlar: economía, política y ambiente, entre otros, son los motivos por los cuales un arquitecto debe actuar, así lo cree Aravena.

Para ilustrar su compromiso social de mejorar la calidad de vivienda de las personas, no hay que ir muy lejos. Muestra de ello es Elemental, la empresa que fundó con el Ingeniero Andrés Lacobelli y cuyo objetivo justo es: construir vivienda social en Chile.

Elemental trajo, entre otras satisfacciones, la oportunidad de ser jurado del Premio Pritzker y ganador de éste en el presente año.

El legado “Quinta Monroy”

Con la idea de mejorar la vida de las personas y considerando un presupuesto accesible, Aravena inició el proyecto de vivienda social Quinta Monroy bajo el concepto Vivienda Progresiva, el cual se enfocó en construir la mitad de una buena casa y dejar el espacio de la otra mitad abierto, así los habitantes podrán construir su otra mitad conforme vayan ahorrando.

De esta manera, Aravena ha podido recrear la Vivienda Progresiva en otras partes de Chile e incluso restablecer la capacidad de vivienda en la ciudad de Constitución tras el terremoto y tsunami del 2010.

“No hay nada peor que contestar bien a la pregunta equivocada”, Alejandro Aravena.

Constitución fue un proyecto que lo acercó más a las personas, pues se dio a la tarea de recabar las necesidades de las personas para poder ejercer un proyecto que le gustara al usuario final. Es así como Aravena ha podido fusionar su talento con la necesidad de la gente.

Su compromiso tan particular y el sello social que pone en este tipo de proyectos son aspectos que se reflejan en los edificios y las grandes construcciones que realiza; en estos también busca encontrar necesidades y solucionarlas.

El arquitecto Aravena es un ejemplo a seguir y como tal, ahora que fue invitado como orador a la Bienal de Diseño, pidió a los asistentes y participantes que pensaran en proyectos arquitectónicos que más allá del diseño se comprometan a solucionar problemas latentes y presentes en el día a día, como: la sobrepoblación, la inmigración, los cambios climáticos, las catástrofes naturales, etc.

Estamos seguros de que esta no será la última vez que Aravena nos deje con muchas ideas y proyectos por delante para analizar.

Fuente consultada:

ArchDaily

– Información que construye –